Se sabe que la mejor manera de aprender es “haciendo”. Nuestros cursos pueden desarrollarse e impartirse en las instalaciones* del cliente, explicando la teoría y poniéndola en práctica de inmediato en un proceso o área piloto seleccionada de antemano, en un horario flexible que no implica necesariamente la utilización total del día de trabajo. Los beneficios son obvios:
La técnica o herramienta es aplicada a un proceso “real” de la empresa con beneficios inmediatos.
El tiempo sustraído a las actividades normales de la empresa es mínimo.
Se eliminan los costes de desplazamiento de los participantes.
Los participantes se volverán multiplicadores del conocimiento adquirido, al transmitirlo al resto del personal.
La inversión es totalmente recuperable a través del crédito anual de formación de la empresa por la Fundación Tripartita