¿FIN DE LA CERTIFICACIÓN GLOBAL?

La guerra entre Rusia y Ucrania está afectando no solo a esos dos países sino al resto del mundo de una manera u otra. Una de ellas es la certificación internacional de sistemas de gestión de la calidad ISO 9001 y otras normas.

¿Qué tiene que ver eso con la calidad? Tiene que ver con la relación entre las empresas y sus proveedores en el comercio mundial. Muchísimas empresas gestionan la calidad y otros aspectos que les afecta a través de la adopción y cumplimiento comprobable de normas internacionales de la ISO (Organización Internacional de Normalización) quien las desarrolla y el Foro internacional de Acreditación (IAF) que acredita a los organismos de certificación en todo el mundo quienes, a su vez, auditan y certifican que las diferentes empresas que dicen cumplir dichas normas realmente lo hacen.

Pero la ISO y la IAF no son ficticias. Son organizaciones reales con oficinas en Suiza, la primera y en EEUU, la segunda. Ambas interactúan con organizaciones nacionales y regionales de todo el mundo. La ISO, p.e. distribuye (y vende) las normas que desarrolla a través de organismos nacionales como el ENAC en España, el UKAS en Inglaterra, etc. El IAF, a su vez, permite al ENAC, etc. acreditar organismos de certificación locales o de otros países. El ENAC, p.e., acredita a certificadoras como Bureau Veritas, SGS, LLoyds, etc. Se forma entonces toda una cadena proveedor–cliente: ISO/IAF suministran normas y acreditación a su cliente el ENAC, quien suministra acreditación para certificar a Bureau Veritas, quién provee certificación a sus clientes, organizaciones de fabricación o de servicio quienes, a su vez, pueden demostrar a sus clientes en todo el mundo que gestionas sus organizaciones cumpliendo requisitos de normas internacionales reconocidas. Todo esto ha funcionado bastante bien hasta ahora en todo el mundo. 

Pero, entra la guerra Rusia–Ucrania y las reglas del juego están siendo afectadas. Los países de la Unión Europea, Inglaterra, Estados Unidos y hasta Suiza – normalmente “neutral” – deciden aplicar sanciones a Rusia. ISO legalmente es una empresa Suiza. IAF es una organización con sede en EEUU. ¿Cómo deben comportarse? ¿Deberían deshacerse de sus clientes rusos? Y las organizaciones acreditadoras y certificadoras rusas ¿perderían su acreditación ISO/IAF? Por ahora la IAF se ha declarado neutral emitiendo un comunicado al respecto. La ISO todavía no ha mencionado el tema en su página web. A otros niveles, ANAB (ANSI National Accreditation Board) en EEUU ha emitido este comunicado: 

“A partir del 18 de marzo de 2022, ANAB ha exigido a nuestros certificadores acreditados detener inmediatamente toda la actividad de acreditación de ANAB en la Federación Rusa y Bielorrusia y eliminar inmediatamente todas las referencias a ANAB y a los símbolos de acreditación ANAB asociados con entidades, sitios, productos y sistemas rusos o bielorrusos. Los certificadores acreditados por ANAB han sido notificados directamente.”

Y no es la única. El RvA (Raad voor Accreditatie) ha emitido una declaración denunciando la invasión rusa de Ucrania seguida por la suspensión de su acreditación al certificador ruso. Por supuesto Rusia ha respondido a esas medidas llamándolas “políticamente motivadas” y afirmando que podrían vivir sin ANAB y RvA. ¡Y esto es solo el inicio! ¿Qué nos depara el futuro?

Analizando la situación, la visión optimista sería que en algún momento Rusia y Ucrania firmarán la paz, habrá reuniones y conferencia sobre el tema, se llegará a acuerdos aceptables y todo seguirá como antes. Es posible, pero …

Del punto de vista negativo, es posible que la guerra dure mas de lo esperado, los rusos quedarán muy resentidos con los países occidentales por las sanciones y mantener el esquema actual de certificaciones se volvería muy difícil o imposible. No puede esperarse que las empresas rusas sigan funcionando por mucho tiempo sin algún tipo de esquema de certificación. Al no tener acceso a los organismos de acreditación y certificación occidentales pensarán en establecer y utilizar organismos propios. Si eventualmente se restablece la paz y los organismos de acreditación y certificación occidentales intentan recobrar sus clientes rusos, no es difícil adivinar cual será la respuesta rusa: “por qué motivo deberíamos volver a ser vuestros clientes? ¿por qué deberíamos depender de vosotros de nuevo? ¿qué ganaríamos con eso? ¡Utilizaremos nuestros propios organismos y adiós con ustedes!”

Vista por encima, esa situación no parece muy diferente de la actual. Las empresas rusas están convenientemente certificadas por certificadores rusos. Sin embargo, hay una diferencia importante. Los acreditadores y certificadores rusos pertenecerían al esquema ruso y no al actual esquema internacional. En otras palabras, las normas internacionales utilizadas en Rusia antes de la guerra eran trazables a la ISO, y todas las certificaciones trazables a la IAF. Con un esquema paralelo ruso en existencia esa situación desaparecería. Los rusos no querrían depender más de instituciones “extranjeras” como la ISO y la IAF. En lugar de la ISO, las normas las emitiría la Agencia Federal Rusa de Regulación Técnica y Metrología la entidad ahora responsable de las normas GOST-R. Las acreditaciones las proporcionaría la ROSAKKREDITATSIYA el servicio de acreditación ruso. En fin, en vez de un esquema de normalización global tendríamos dos.

El problema más grave es con las normas. En este momento, las normas rusas GOST-R son equivalentes estrictos de las normas ISO, solo que traducidas al ruso. ¿Quién va a garantizar que se mantengan así? ¿Dónde está el incentivo para mantenerlas así? Las normas ISO se actualizan con una cierta frecuencia. Pero, ¿quién asegura que las normas rusas se actualizarán de la misma manera y con la misma frecuencia? A la larga tendremos dos conjuntos de normas paralelas e incompatibles.

Las consecuencias para el comercio mundial podrían ser catastróficas. La relación proveedor–cliente seguramente se verá afectada. Sus sistemas de gestión se verán afectados, generándoles más complicaciones y costos. ¿Será probable este escenario? ¿Sabrán gestionar la situación los responsables de hacerlo? ¿lo harán a tiempo? Solo espero que no se queden sentados sin hacer nada.

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